Suba el KML, el KMZ o el DXF con la parcela dibujada y vea su superficie en metros cuadrados, tareas y hectáreas — con el croquis delante, para comprobar que la figura es la que usted cree antes de fiarse del número.
Lee las parcelas dibujadas en su archivo y devuelve, de cada una y del conjunto, la superficie en metros cuadrados y en tareas, el perímetro, el número de vértices y el cuadro de coordenadas. Si el archivo trae varias parcelas, las mide todas y las suma.
Con la fórmula del área de Gauss, la de toda la vida: recorre el perímetro vértice a vértice y acumula los productos cruzados. Antes proyecta el archivo a UTM 19N, porque el área hay que calcularla en metros — el área de un polígono en latitud y longitud no es un área, es un número de grados cuadrados que no significa nada.
Una tarea son 628.86 m². Es un cuadrado de 30 varas castellanas de lado —10 varas conuqueras—, y con la vara dominicana de 0.8359 m eso da 25.0770 m de lado. La cifra que aparece aquí es la misma que usa el Conversor de superficies del sitio: si dos herramientas del mismo hub dieran tareas distintas para la misma parcela, ninguna de las dos serviría.
Pero la tarea no es unidad oficial. Los reglamentos mandan expresar las superficies en metros cuadrados con dos decimales, y el Certificado de Título se redacta en sistema métrico decimal. La tarea vive en la conversación y en los títulos antiguos; el plano va en metros.
La primera carga puede tardar unos segundos mientras la herramienta arranca.
Es la distinción que importa. Dos archivos del mismo predio pueden dar superficies distintas si uno tiene un vértice de más o le falta un tramo. La herramienta no puede saber cuál es el bueno: por eso enseña el croquis antes que el número.
Un KML viene en grados y se proyecta a UTM 19N antes de medir. Calcular el área directamente sobre latitud y longitud da un número de grados cuadrados que no significa nada — y que además cambia según dónde esté la parcela.
Si el archivo trae más de un polígono, sale cada uno con su superficie y el total. Un polígono defectuoso no cancela el resto: se dice cuál y por qué, y los demás se miden igual.
La cuerda dominicana es la tarea, 628.86 m²; la puertorriqueña mide 6.25 veces más. La caballería de aquí son 1 200 tareas, y la cubana ronda las 13 hectáreas. Cada equivalencia trae su origen a la vista.
No se pide correo ni se crea ningún perfil. Lo que sube viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos, y no se envía a ningún tercero. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros. Sólo se lleva un conteo del total de parcelas medidas, sin ningún dato asociado.
La superficie que vale ante el Registro Inmobiliario sale de un levantamiento: datos de campo revisados, cierre comprobado y plano aprobado por la DNMC. Esto traduce un archivo a un número; no mide, no tasa y no certifica.